Es un problema de medio ambiente muy grande ya que el mango de plástico no es biodegradable, los dentistas recomiendan cambiarlo cada 3 a 4 meses, sólo imagina cuantos mangos de cepillos son desechados en solo un año. La solución a este problema son los cepillos de bambú biodegradables.

El bambú proveniente de China e India, es una de las plantas que crecen más rápido en nuestro planeta, es sustentable y amigable con el medio ambiente. Además es antibacterial por naturaleza, por lo que no necesita de fertilizantes o pesticidas durante su cultivo.

Una vez finalizada la vida útil de los cepillos de dientes hechos de bambú, lo mejor es “romper el cabezal del cepillo para su reciclaje: el mango puede ir al compostaje o simplemente podemos enterrarlo en el jardín o en un parque”.