
Sobre el Lanzamiento del Informe de Gobernanza Multinivel para la Planificación Urbana Integrada
El cambio climático ha dejado de ser una proyección a futuro para convertirse en una realidad cotidiana en las ciudades de todo el mundo. Inundaciones, incendios forestales, olas de calor y el aumento del nivel del mar impactan de manera directa a los territorios urbanos, donde se concentran tanto la población como las infraestructuras clave. Sin embargo, pese a estar en la primera línea de respuesta, los gobiernos locales reciben menos del 10 % del financiamiento climático global, aun cuando son responsables de sectores estratégicos como el transporte, los edificios, el agua, los residuos y el ordenamiento territorial. Esta brecha entre responsabilidades y recursos constituye uno de los principales obstáculos para una acción climática efectiva.
Frente a este desafío, el Informe de Gobernanza Multinivel para la Planificación Urbana Integrada (UrbanShift Multilevel Governance for Integrated Urban Planning report) ofrece una hoja de ruta clara para cerrar esa brecha. El informe documenta cómo una gobernanza multinivel bien diseñada puede traducir las meta climática nacional en soluciones locales concretas. A partir de las experiencias de nueve países de Asia, África y América Latina, el reporte demuestra que los Diálogos Nacional–Local (National–Local Dialogues, NLDs) y las Hojas de Ruta de Gobernanza Multinivel permiten alinear políticas, coordinar actores y acercar el financiamiento climático a los proyectos urbanos donde más se necesita.
Uno de los aportes centrales del reporte es explicar por qué la gobernanza multinivel es un componente indispensable de la acción climática. La fragmentación institucional, los mandatos superpuestos y los silos sectoriales suelen ralentizar la implementación de políticas, incluso cuando existen compromisos nacionales ambiciosos. El informe muestra que, cuando los gobiernos locales cuentan con capacidades, recursos y espacios formales de diálogo, pueden acelerar significativamente el cumplimiento de metas nacionales en materia de mitigación y adaptación. Ejemplos como la integración de prioridades subnacionales en la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) de Ruanda o la estrategia dual de carbono de China ilustran cómo la colaboración estructurada permite avanzar de manera más coherente hacia un desarrollo resiliente.
El reporte también funciona como una guía práctica para diseñar e implementar Diálogos Nacional–Local y Hojas de Ruta de Gobernanza Multinivel. A partir de experiencias en nueve sistemas de gobernanza distintos, se detalla cómo se planificaron y facilitaron los diálogos, destacando el uso del marco del Diálogo Talanoa, que plantea tres preguntas clave: ¿dónde estamos?, ¿a dónde queremos llegar? y ¿cómo llegamos ahí? Esta metodología permitió generar espacios de confianza y colaboración, fundamentales para traducir compromisos políticos en acciones concretas. Las Hojas de Ruta, por su parte, se presentan como herramientas vivas que definen responsabilidades, plazos y mecanismos de seguimiento, y que continúan guiando la implementación mucho después de concluidos los talleres iniciales.
El núcleo del informe lo conforman los estudios de caso de nueve países, que muestran cómo los NLDs impulsaron avances tangibles en distintos contextos. Desde la alineación entre biodiversidad y planeación baja en carbono en megaciudades chinas, hasta innovaciones en desarrollo orientado al transporte y movilidad con enfoque de género en India, las experiencias reflejan la diversidad de caminos hacia la acción climática urbana. En América Latina, destacan procesos como las reformas de gobernanza metropolitana en Brasil, la rearticulación de prioridades nacionales y locales en Argentina durante periodos de transición política, y los avances de Costa Rica en resiliencia urbana. En conjunto, estos casos demuestran que, independientemente del sistema político, los diálogos estructurados pueden desbloquear compromisos, mejorar la coordinación y acercar el financiamiento a los proyectos urbanos.

El informe no elude los desafíos que enfrentaron los países participantes. Entre los obstáculos más comunes se identifican la fragmentación institucional, la limitada descentralización fiscal, los cambios políticos, las brechas de capacidad técnica y las dificultades para integrar enfoques de género e inclusión social. A partir de estas lecciones, el reporte ofrece recomendaciones prácticas, como integrar los NLDs en procesos nacionales formales, por ejemplo, los ciclos de actualización de las NDC, concebir las Hojas de Ruta como instrumentos de implementación y no como documentos aislados, y asegurar la participación temprana de instituciones financieras para facilitar el acceso a recursos.
De cara al futuro, el UrbanShift Multilevel Governance for Integrated Urban Planning report plantea una visión de escalamiento de este modelo de colaboración climática. El documento argumenta que inversiones relativamente modestas en gobernanza multinivel pueden detonar beneficios climáticos y de desarrollo mucho mayores. Asimismo, señala que la expansión de los NLDs podría contribuir a cerrar hasta el 37 % de la brecha de ambición climática en países adheridos al marco CHAMP, al tiempo que la institucionalización de las Hojas de Ruta garantiza continuidad incluso en contextos de crisis o cambio político.
Presentado oficialmente durante la Cumbre de Ciudades y Regiones de la UNEA-7, el reporte se consolida como una guía basada en evidencia para gobiernos, organismos de desarrollo, redes de ciudades y especialistas que buscan transformar compromisos climáticos en resultados tangibles. Su mensaje central es claro: cuando los niveles de gobierno trabajan de manera coordinada, con herramientas adecuadas y acceso a financiamiento, es posible avanzar hacia futuros urbanos resilientes, bajos en carbono y socialmente inclusivos.
Por último, desde ICLEI México, Centroamérica y el Caribe, resaltamos que el informe incluye los avances logrados en Costa Rica, que ha impulsado procesos de diálogo estructurado para integrar prioridades locales en políticas nacionales de adaptación. Consdierando que en esta región, altamente vulnerable a eventos hidrometeorológicos extremos, los NLDs han permitido que los gobiernos locales participen activamente en la construcción de marcos normativos, como una iniciativa de ley orientada a fortalecer la resiliencia urbana frente a inundaciones. Estos procesos evidencian que la articulación entre niveles de gobierno no solo mejora la coherencia de las políticas, sino que también genera soluciones ajustadas a los contextos territoriales y sociales específicos.





